¿Qué puede aportar la gestión inteligente de entregas en franja horaria a la última milla?

Hoy por hoy, la entrega de los productos al consumidor está lejos de ser eficiente. Uno de los retos a los que nos enfrentamos es el de encontrar la manera de cubrir la necesidad de una parte importante de la población que por su día a día -cada vez con menos tiempo para todo- tiene dificultades para recibir los paquetes en su domicilio o lugar de trabajo en el momento que desea.

Frente a ello, las empresas llevan tiempo buscando nuevas fórmulas para llegar a sus clientes ofreciendo diferentes opciones de entrega como pueden ser las taquillas inteligentes o el nuevo -y algo polémico- Key de Amazon, un sistema basado en un reconocimiento facial y una cerradura inteligente que permite acceder al hogar aunque no haya nadie en la vivienda. Pero, ¿dejarías que un desconocido entrara en tu casa cuando tú no estuvieras? Complicado. Y aunque las taquillas inteligentes pueden facilitar la recogida de paquetes, no acaban de solucionar el problema puesto que todos preferimos recibir la compra en casa frente a tener que desplazarnos a buscarla a ningún otro sitio.

 

Y aunque este tipo de soluciones puedan ser útiles a corto plazo o adecuadas para ciertos colectivos, de lo que no hay d­­­­­­­­­­­uda es de que no hablamos de soluciones escalables, si tenemos en cuenta el crecimiento que se prevé del ecommerce para los próximos años. Además, ¿quién paga el alto coste de la infraestructura de taquillas? ¿Qué pasa cuando éstas se saturan? ¿No se está añadiendo otro paso más en la ya de por sí compleja cadena de entrega?

 

El problema es que con las opciones actuales tú no sabes cuándo exactamente te llegará tu compra online, por ello es fundamental buscar alternativas para asegurar la correcta recepción.

 

 

EL YIELD MANAGEMENT APLICADO EN LA LOGÍSTICA

 

El reto logístico será difícil de resolver si solo nos dedicamos a poner parches pero no atacamos la totalidad del problema. La solución pasa por un cambio estructural que pueda ser eficiente y eficaz a más largo plazo. Y es difícil encontrar la fórmula exacta, pero en Nektria llevamos años trabajando en base a la experiencia propia del reparto sobre el terreno para encontrar una solución que se ajuste más a las necesidades de los consumidores sin que por ello tengamos que realizar sacrificios. Nuestra filosofía: ofrecer precisión –más que velocidad- en la experiencia de entrega y premiar a los consumidores con descuentos en función de su elección.

 

Así llegamos a la idea de aplicar el “yield management”-una técnica de gestión de precios o gestión de capacidades flexible que trata de adaptar la tarifa o franjas abiertas a la demanda en cada momento, muy común en la gestión de las aerolíneas- a las entregas de las compras online. De esta forma, el consumidor online puede elegir la franja horaria exacta en que recibirá su pedido durante el proceso de compra, con precios variables que fluctúan o franjas que se abren o se cierran, en función de la complejidad logística asociada a cada franja horaria. Y escoger también en función de la predisposición de pago de los consumidores, de la misma manera que las líneas aéreas incentivan unos horarios y no otros para influir sobre la demanda.

 

La idea de utilizar franjas horarias no es algo nuevo, los supermercados online fueron los primeros en introducir franjas horarias a la hora de repartir, debido a la naturaleza de sus productos (muchos de ellos frescos o perecederos) y su logística, pero éstos no aplican la variación de precios en función de la franja. ¿Y por qué es clave hacer funcionar el reparto en franjas horarias con precios dinámicos? Si bien el reparto en franjas horarias tiene gran aceptación porque aporta precisión al consumidor, tiene también un hándicap y es el caos que se genera a la hora de repartir y los problemas logísticos que supone el entregar con compromiso de franjas. Si damos total libertad al consumidor para que elija la franja horaria que más le conviene lo que es probable que pase es que a determinadas horas haya muchísima más demanda de entregas, por ejemplo, a primera hora de la mañana, frente a otras horas en las que prácticamente no haya, como en el centro del día. Además, las rutas de reparto resultantes son totalmente ineficientes y costosas de realizar, por ejemplo, teniendo que volver varias veces a una misma zona de la ciudad a lo largo de la jornada o teniendo que sobre dimensionar la flota para atender las horas pico y transportando “aire” el resto del día.

 

Sin embargo, los precios variables o la opción de abrir y cerrar franjas de forma inteligente, ayudan a balancear y ordenar la demanda logrando, a su vez, identificar y diferenciar aquellas personas que tienen la necesidad “imperiosa” de recibir su

pedido a una hora concreta, de las que solo necesitan organizar su día, pero tienen disponibilidad horaria y, por lo tanto, son muy propensas a aceptar los incentivos.

 

Por tanto, lo que estamos haciendo es anticiparnos al problema antes de que se produzca. Las empresas que se dedican a optimizar rutas empiezan a hacerlo sobre el caos existente –en lugar de tratar de influir para disminuirlo-, mientras que nosotros, con los precios variables, partimos de una base mucho más ordenada y fácil de optimizar.

 

Así pues, para que todo este engranaje funcione de manera eficaz es necesario utilizar la digitalización para conseguir este nuevo paradigma actuando con propuestas de precio en tiempo real. En definitiva, que el software que acabe elaborando las rutas de entrega, no tenga en cuenta solo el tiempo de desplazamiento sino otras variables, igual o más importantes, como son el tiempo de aparcamiento y de entrega, el volumen o peso de la entrega, o las características de la finca (¿tiene ascensor?), por ejemplo.

 

¿QUÉ CONSEGUIMOS CON ELLO?

 

Donde antes se optimizaba a partir de la oferta, ahora se consigue hacerlo desde la demanda, colocando al consumidor en el centro de la experiencia de entrega al que se le pregunta dónde y cuándo quiere recibir su pedido. Por primera vez se ofrece una solución realmente conveniente para el retailer, para el operador logístico, y sobre todo para el consumidor. ¿Porque no satisfacer al consumidor a la vez que generamos eficiencias logísticas?

 

Balancear la demanda a nuestra oferta y permitir así transformar el caos en rutas óptimas de reparto. Partimos de que casi todo el mundo pide las mismas franjas horarias, pero si de repente una franja está más libre y el precio es más bajo hay más posibilidades de que el consumidor acabe eligiendo esa franja.

 

Adelantarnos al problema antes de que se produzca. Si vemos que una franja está más llena y la logística de reparto se prevé más complicada, ofrecemos alternativas que premian al consumidor a la vez que éste está contribuyendo en generar eficiencias en la entrega. Si tu vecino ha elegido una determinada franja, existe la posibilidad de repartir el coste del viaje y que te pueda salir más económico a la vez que se aprovecha el viaje, por ejemplo.

 

-Mientras que otros softwares del mercado abordan la optimización una vez se han hecho todos los pedidos, los precios dinámicos de Nektria varían en tiempo real en función de la complejidad logística de cada momento y para cada pedido, cosa que hace que la elaboración y optimización final de la ruta sea mucho más sencilla. Se logran mayores beneficios para el retailer (incremento de la conversión en ventas) y se aumenta la productividad y la precisión.

 

-Si bien utilizar franjas de 1 o 2 horas permite gran precisión, la gestión inteligente de franjas puede premiar también a aquellos consumidores que no necesitan tanta precisión: A la persona que va a estar en casa todo el día quizás le da igual elegir una franja u otra, y escogiendo todas las franjas de la mañana (multiselección de hora) hará que le pueda salir más económico y convertirse en un cliente que ayudará a conseguir las mejores rutas. Es muy importante identificar este tipo de consumidores porque son los que permitirán compensar aquellos otros que solo pueden recibir su compra en una hora determinada.

 

– Y por último, los precios dinámicos en tiempo real pueden ser la herramienta con la que a medio plazo, muchos ecommerce generalistas (es decir, no sólo los supermercados online o de venta de producto voluminosos) puedan empezar a considerar el uso de flota propia o dedicada en grandes ciudades, en vez de externalizar sus envíos con los tradicionales Seur, UPS, Nacex, DHL, Correos, etc.

 

Desde hace ya más de una década, el comercio electrónico no ha parado de crecer a pasos agigantados y las previsiones apuntan a que va a seguir haciéndolo. Distribuidores y operadores logísticos deben ponerse las pilas en invertir en nuevas soluciones tecnológicas de cara a mejorar la gestión de los procesos de entrega y revisar de manera mucho más clara los desafíos a los que se enfrentan, sin olvidar a un consumidor cada vez más exigente que quiere las cosas cuando y donde él decide. Solo así los retailers podrán seguir jugando la partida y asegurar un modelo sostenible, eficiente, rentable, y escalable.